
Carta editorial
Preguntamos con claridad, verificamos con rigor y corregimos cuando toca.
Neutralidad editorial
Escuchamos varias partes, evitamos presentar una posición previa como conclusión y señalamos los límites de lo que sabemos.
Preguntas simples
Nos interesan las preguntas claras, no el lenguaje complejo que aparenta profundidad sin dar información útil.
Fuentes trazables
Cuando usamos datos, intentamos situar de dónde salen, qué muestran y qué no permiten concluir.
Derecho a réplica
Cuando una pieza pueda afectar a personas, organizaciones o posiciones concretas, tiene que existir una práctica razonable de contraste y posibilidad de respuesta.
Conflictos de interés visibles
Cualquier relación relevante con partners, financiadores o aliados debe poder leerse con claridad.
Corrección pública
Si nos equivocamos, corregimos. La credibilidad no depende de no fallar nunca, sino de cómo se corrige cuando falla algo.
